Un Proverbio para Educar .. a nosotros mismos y a los demás

“Hijo mío, no andes en camino con ellos (pecadores), Aparta tu pie de sus veredas”

Proverbios 1-15

 

El ser humano por naturaleza, es social. Le gusta estar rodeado de personas, compartir con otros, e interactuar sus ideas. No obstante,

escoger las amistades se debe hacer con cuidado, ya que las personas con las que nos relacionamos juegan un papel importante en la formación del carácter, en las experiencias cotidianas de diferente índole, e incluso puede llegar a influir en la toma de decisiones.

“Dime con quién andas y te diré quién eres”  

Un dicho muy popular con el cual se juzga a las personas por sus amistades. Los niños y jóvenes en particular tienden a asumir los estereotipos de las personas que tienen cerca, imitan su comportamiento, comparten sus gustos y tienden a parecerse a ellos. ¿Y ellos a quién se parecen? Pueden imitar imágenes  de su entorno provenientes de la música, la televisión y la farándula los cuales entran a adquirir un rol de mayor peso.  

No es por interés… Reflexiona en estas preguntas, y de esta manera podrás ver con sabiduría las amistades que tienes a tu lado:

  1. ¿Compartimos la misma ideología? , ¿Cuáles son sus teorías y argumentos? ¿De dónde proceden?
  2. ¿Podemos compartir actividades de gusto común?  
  3. ¿Esa persona me ayuda a crecer en algún campo: espiritual, intelectual, académico, social, etc?
  4. ¿Conozco la historia de vida de mi amigo?
  5. ¿Tengo la certeza que en un momento de necesidad, dificultad o problemas esa persona me va a apoyar?

Es por esto, que los padres deben orientar a sus hijos en saber escoger las personas que los rodean, y por supuesto conocer sus amistades. Es sabio no andar con personas insensatas que andan en malos caminos con los cuales nos pueden llevar, es mejor lo que dijo aquel joven inspirado por Dios “Conviértanse, ellos a ti, y tú no te conviertas a ellosJeremías 15--19

No obstante, este consejo no sólo el Rey Salomón lo hace para instruir a los niños y jóvenes, también aplica para los adultos; no sobreestimemos nuestra capacidad de tomar decisiones, ni creamos que somos sabios en nuestra propia opinión.. recuerda  “El que este firme mire que no caiga”         

 

Escrito por

Jennifer Villarraga S.

Magister en Educación