Busca tu lugar seguro y llena los graneros

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El señor Jesucristo los bendiga, esta semana me gustaría hablarles de los siguientes dos pasos de nuestro plan de emergencias familiar. El primero, así como venían de lejos a José a pedirle recursos y comida,

es necesario definir un sitio de encuentro para reunirnos con nuestros seres queridos; y el segundo, es necesario tener un granero con el que podamos sustentar a nuestra familia y ayudar a nuestro prójimo, este será nuestro botiquín de emergencias.

Establecer un punto de encuentro.  Parece algo sencillo y por supuesto lo es, pero al considerarlo tan simple lo pasamos por alto.  En un momento de emergencia no encontrarse con la familia agrava la situación puesto que el sitio que la esposa tenía en mente puede no ser el mismo del esposo, y puede no ser el mismo del que piensan sus hijos, enfrentándonos a una gran dispersión y dificultad para reagrupar la familia.

Para definir el punto de encuentro tenemos que dividirlo en dos, uno a corto plazo y otro a largo plazo,  estos dos debe ser conocido por todos los integrantes de su hogar, para que sepan a donde ir y en donde esperar.

A corto plazo  debemos elegir un sitio cercano a nuestra vivienda, en un tiempo de 2 a 4 horas, tiempo que puede  aumentar, pero tenga cuidado que no se prolongue  más de 6 horas.  Este debe estar en un sitio abierto en lo posible libre de estructuras que puedan caer como muros, postes de luz o cableado.

Dependiendo de la intensidad de la emergencia, existe la posibilidad de que no pueda reingresar a su hogar,  puede que el sitio a corto plazo se haya vuelto inseguro y su familia se haya tenido que desplazar. En estos casos  un segundo punto de encuentro a largo plazo debe ser definido. Debe tener las características de poder resguardar a su núcleo familiar, debe ser conocido por todos y debe ser de fácil acceso caminando. Hable con su familia, precise estos dos puntos, y en el caso de tener niños haga que se aprendan de memoria las direcciones de ambos puntos.

También es necesario dotarnos de elementos para atender a nuestras familias y personas a las que en determinado caso podamos ayudar, con esto como lo había dicho antes llenaremos nuestros graneros creando un Botiquín familiar.

Buscaremos un maletín que sea fácil de cargar, ubicándolo cerca a la puerta de nuestra casa que no dificulte ni obstruya la salida, que podamos tomar durante la evacuación de forma rápida y sin demora, en el  que colocaremos:

  1. Agua y comida: determine poder mantenerse de 48-72 horas de forma autosuficiente, reserve  agua 2 litros por persona al día, junto con alimentos no perecederos como enlatados  o granos, fijándose bien en sus fechas de caducidad, usándolos para no desperdiciarlos y  reemplazándolos periódicamente antes de su vencimiento.
  2. Materiales de refugio: plásticos, cobijas y colchonetas plegables, si las tiene en casa, ropa de cambio pueden ayudarle a improvisar un techo o un lugar caliente para pasar la noche.
  3. Varios: estos le ayudarán a hacer 10.000 cosas debido a su versatilidad. Fósforos o encendedores  aislados de la humedad en una bolsa plástica, linterna debidamente cargada con pilas de repuesto, silbato de emergencia para dar aviso, destornilladores de  estrella y de pala junto a unos alicates, sábanas limpias, bolsas plásticas,  un lazo o nailon, esparadrapo, micropore, guantes de látex, tapabocas  y elementos básicos de aseo
  4. Papeles: guarde una fotocopia de los documentos importantes de su casa y su familia junto con dinero en efectivo que deberá proteger del agua.
  5. Medicamentos: dependiendo de los que en su familia sean consumidos que no requieran claro está, una refrigeración o almacenamiento especial.

Definiendo los sitios de encuentro,  su familia así como  la tribu de Israel que  cruzó el desierto, encontrará un lugar que nos reunirá con quien creíamos perdido y estando preparados podremos dar alimento, refugio y salud a las personas a quienes amamos, a todo necesitado, siendo luz en la oscuridad de una emergencia.

Nos vemos la otra semana para la culminación de esta serie de artículos que nos van a dejar preparados para enfrentarnos a lo peor esperando siempre en la gracia de nuestro señor Jesucristo lo mejor.

Javier Moncada

Médico