Visto: 270

Inteligencia emocional

Todas las personas estamos enfrentadas a situaciones difíciles, en donde estas nos ponen a prueba, dándonos cuenta de qué estamos hechos. Surgen preguntas tales como: ¿y ahora qué hago?, ¿cuál es la mejor forma para enfrentar lo que me pasa? A partir de esto es importante reconocer quiénes somos, qué nos caracteriza, pero sobre todo qué sucede en nosotros.

De cada situación difícil pueden surgir nuevos aprendizajes que contribuyen a un crecimiento personal, lo cual genera herramientas cognitivas, control emocional y un mejor comportamiento; razón por la cual es importante tocar un tema como la inteligencia emocional.

La inteligencia emocional es aquella capacidad que tenemos para percibir, asimilar y comprender nuestras emociones y las de otros, siendo conscientes de la importancia de educarnos a nivel emocional.  Desarrollar esta capacidad contribuye a mejorar el bienestar personal y social.

Una emoción está compuesta por una información a nivel sensorial que llega a zonas específicas del cerebro relacionadas con la activación de dichas emociones, y por lo tanto produce una serie de respuestas a nivel neurofisiológico, estado complejo del organismo en donde por una dificultad, preocupación, estado de alerta entre otras, predispone a una respuesta específica.

Por otro lado, los seres humanos estamos constantemente inmersos en situaciones que desencadenan diferentes emociones: alegría, tristeza, ira, miedo entre otras. El proceso que hacemos de valoración de cada una de estas suele tener varias fases: la primera de ellas es la relevancia del evento, es decir, se percibe como positiva o negativa. En la segunda fase, se evalúan los recursos intrapersonales para afrontar el evento ¿estoy en condiciones de hacer frente a esta situación?

Ese momento es donde educarnos emocionalmente significa contar con una competencia a nivel emocional, es el conjunto de conocimientos capacidades, habilidades y actitudes necesarias para comprender, expresar y regular de forma apropiada los fenómenos emocionales. Somos seres emocionales por naturaleza, así que es muy importante que tengamos la capacidad de manejar nuestras emociones, para evitar que sean las emociones las que manejen nuestra vida.

En la siguiente entrega, hablaremos de las habilidades necesarias para fortalecer nuestra competencia emocional.

Karen Daniela Hernández