Doctrina de la justificación

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La palabra justificado significa "pronunciado o tratado como justo". Para un cristiano, la justificación es el acto de Dios que no sólo perdona los pecados del creyente, sino que le aplica la justicia de Cristo.

La Biblia afirma en varios lugares que la justificación sólo viene a través de la fe (por ejemplo: Romanos 5:1; Gálatas 3:24). La justificación no se obtiene a través de nuestras propias obras; por el contrario, estamos cubiertos por la justicia de Jesucristo (Efesios 2:8; Tito 3:5). El cristiano, al ser declarado justo, es por lo tanto liberado de la culpa del pecado.

La justificación es una obra completa de Dios y es instantánea, a diferencia de la santificación, que es un proceso continuo de crecimiento por el cual nosotros nos parecemos más a Jesús (el acto de "ser salvos", cfr 1 Corintios 1:18; 1 Tesalonicenses 5:23). La santificación se produce después de la justificación.

Al hablar de la doctrina de la justificación, es menester tener en cuenta a uno de los más grandes exponentes de dicha doctrina, el apóstol Pablo, ya que en todas sus epístolas deja ver con claridad que de la única forma que los seres humanos pueden ser justificados es por la obra perfecta que Cristo Jesús hizo a favor del hombre Romanos 5:1-2:

"Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; 2 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios."

Es necesario tener en cuenta que en todos sus escritos hay dos cartas que se destacan, que es la carta a los Romanos y la carta a los Gálatas, pues en el capítulo 4 verso 25 de la carta a los romanos deja ver con claridad la obra justificadora de Cristo "el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación."

Aquí muestra con claridad que con el don de Dios no sucede como en el caso del que hizo la trasgresión, según el capítulo 5 verso 16 de la carta a los romanos "Y con el don no sucede como en el caso de aquel uno que pecó; porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación."

Mostrando de antemano la diferencia que hay entre la transgresión y la justificación, como lo declara el capítulo 5 verso 18 de la carta a los romanos "Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida."

Solo por Cristo Jesús el cristiano puede estar seguro de su justificación, según el capítulo 1 verso 30 de la primera a los Corintios "Más por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;" en conclusión no en vano dice el apóstol pablo Romanos 5:1 "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo". 

 

Por: Pastor Carlos Hoyos. 

Teólogo y Doctor en Filosofía de la Religión.