¡Déjame decirte... que necesitas planear!

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Consejería para jóvenes de edad y para jóvenes de espíritu

"Consejería para jóvenes de edad y para jóvenes de espíritu" .

En la vida diaria se vale improvisar; por supuesto, resultan diligencias de última hora: una visita inesperada, una invitación sorpresa, una llamada para hacerte una propuesta, un encuentro casual con alguien o cualquier situación que te lleva a hacer planes en el momento. Te levantas sin planes y ¡plop! te resultan planes en el día.

Si bien se vale improvisar en cuestiones pasajeras, no así en lo que compete a obtener resultados de satisfacción personal o de beneficio para otros. Lo opuesto a improvisar es planear. Planear significa programar, prepararse, idear, proyectarse en algo, trazar una meta, soñar con algo y trabajar por ello. Planear le da mayor sentido a la vida, sentido al día a día, te genera ilusión, te exige hacer más, dar más, buscar más.

Y bien, ¿planear sobre qué? desde lo más básico hasta lo más elaborado; desde aprender una receta o leer un libro completo, hasta estudiar una carrera o realizar un viaje al exterior. Debes planear sobre aquellos intereses personales de cosas que anhelas para tu presente y tu futuro; pero algo también interesante, es que puedes planear sobre cosas que no cumpliste en el pasado, que nunca iniciaste o que sencillamente dejaste sin culminar.

Hay quienes iniciaron alguna vez una carrera profesional, un curso de música o de idiomas, una inscripción al gimnasio o sencillamente quisieron aprender a patinar o montar bicicleta. El caso es que necesitas planear algo más en tu vida, y si ya cumpliste con muchas metas, igual es hora de crear otras más. No nacimos para quedarnos estáticos, ni para sentir que ya estamos terminados, somos seres vivos que requieren sentirse renovados de vez en vez.

Te preguntarás si importa la edad, si puedes planear a pesar de limitantes como el tiempo o el dinero. Déjame decirte que los límites, aunque en circunstancia parecen reales, existen más en tu mente; sobre cualquier limitante, con un mínimo de organización, estrategias y creatividad, puedes planear un logro y llevar a cabo el proceso.

Piensa en lo que quieres alcanzar, tiene que ver con cualquier campo de tu vida. Se puede tratar de un objetivo material, como también de un objetivo espiritual o emocional. Puede ser mejorar en tu vida cristiana o servicio a Dios; puede ser ganar a otros para Cristo; puede ser corregir tus relaciones personales con los demás, estrechar lazos en familia, hacer nuevos amigos o iniciar una relación sentimental.

Déjame decirte… que necesitas planear y que no estás solo para hacerlo y para lograrlo. Déjame decirte que Dios está de tu lado, que innumerables personas han planeado y él los ha ayudado. Déjame decirte que poniendo tu fe y tus esperanzas en el Todopoderoso has de obtener lo que planeas.

Déjame decirte lo que dice la biblia:

“Encomienda a Jehová tus obras y tus pensamientos serán afirmados” (Pr.16, 3)

Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado; hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he elevado mi alma. (Sal. 123, 8)

Por: Carolina Rivera. 

Licenciada en Humanidades e Inglés.