Más que vida eterna

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La salvación sería un gran regalo si solo se tratase de vida eterna. El ser humano frente a Dios es pecador, un abismo lo separa del creador. Durante miles de años el primer protagonista de esta historia buscó por muchos medios acercarse a Dios, pero el abismo nunca pudo ser superado. Así que Dios dijo: Yo mismo iré y los salvaré. El evangelio de salvación es el camino diseñado por Dios para acercarse al hombre.

Quien ha creído en el evangelio recibe el don de la salvación, no solo a futuro en la vida eterna, sino en el presente; porque la salvación es un milagro que inicia ahora y finaliza en la eternidad. La salvación es más que vida eterna, es compañía, paz, y victoria, entre mucho más.

Jesús dijo: No los dejaré huérfanos. Enfrentar la vida, habiendo creído en el evangelio, es asegurar que el todopoderoso, creador del cielo y la tierra, ahora mora en el corazón y sin importar tiempo y circunstancia, él está ahí. El día de Pentecostés el Espíritu de Dios llenó el corazón de quienes creyeron en el evangelio. Su Espíritu en nuestra vida es una realidad hoy.

Jesús dijo: la paz les dejo, les doy mi paz. En medio de un mundo que va y viene, donde no solo la violencia nos quita la tranquilidad, la paz, la confianza, hay una promesa para todos aquellos que creen en el evangelio. Él nos da de su paz, una paz que sobrepasa todo entendimiento, que supera todos los acuerdos, todas las firmas; una paz que genera paz hacia el prójimo.

Jesús dijo: En el mundo tendrán aflicción, pero confíen, yo he vencido al mundo. No importa con qué viene el mundo contra tí, alguien ya ha ganado la batalla y tu tarea es levantar el trofeo y recordar que el vencedor está de tu lado. Él venció por ti. Cuando la batalla era tuya, él tomó tu lugar, luchó por tí, venció, y ahora la victoria es tuya.

Gloria a Dios. Además de vida eterna podemos contar con su compañía, con su paz, con la victoria que sólo él puede brindar. ¿Has creído en el evangelio? ¿Eres salvo? ¿Estás disfrutando de una relación constante y directa con Dios de manera que te sientes acompañado, en paz, y victorioso en él? Si tu respuesta es sí, mantén una relación constante con Dios. Si aún no lo has experimentado estás a tiempo. Él quiere darte un regalo maravilloso: su salvación.

La salvación que hemos recibido por gracia es una gran regalo. Mereciendo la condenación, Cristo en su muerte nos perdonó y con su resurrección nos dio vida eterna, pero además de eso nos brinda protección, compañía, seguridad, paz, y nos hace victoriosos. Si has recibido la salvación da gloria a quien la merece, si no eres salvo aún hay tiempo de creer en el evangelio.