Yo que mi redentor vive

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Escena uno. Un hombre justo con su pelo blanco está rodeado de sus hijos, sus criados, sus ganado. Es un hombre recto, temeroso de Dios, y apartado del mal. Además es rico, muy rico. Como si fuera para una foto, todos sonríen. La vida les saluda. El telón se cierra.

Escena dos. El mismo hombre sale al escenario sin nada a su lado. Sus hijos, sus criados, sus ganados, todo ha muerto. En un solo día quedó en la calle. Todo el trabajo de su vida había desaparecido a manos de sus enemigos, de la naturaleza, de la vida misma. El telón se cierra.

Escena tres. El protagonista sale sólo, delgado, corvado, enfermo. Su cuerpo se ha convertido en una llaga. El dolor es insoportable. Junto a él hay ceniza caliente y una lata. La ceniza le sirve para sentarse sobre ella y calmar su dolor, la lata le sirve para rascarse. Todo es una tragedia. El telón se cierra.

Escena cuatro. La esposa del hombre se le acerca y al verle su condición de moribundo le aconseja que niegue a Dios para que se pueda morir y deje de sufrir. Tres “amigos”, aparecen y en diálogos turnados le piden que acepte que todo es un castigo de Dios por un pecado. El telón se cierra.

Durante todas las escenas el protagonista no ha peleado con Dios, no lo ha culpado de su situación:  Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. Ha sabido esperar. Su paciencia en Dios no se ha doblegado.

Ser paciente es esperar la respuesta de Dios en los tiempos de Dios, dejando que él tome el control de todo, y permitiendo que él haga lo que tiene que hacer. El apóstol Pablo menciona que la paciencia hace parte del fruto del Espíritu Santo en la vida del cristiano.

Escena cinco. Dios levanta a este hombre de su dolor. Y le entrega el doble de lo que en principio había perdido. Hijos e hijas, criados, ganado, tierras. Job, es el nombre del protagonista de esta historia, murió lleno de días, y rodeado de la alegría que da esperar en Dios, ser paciente. ¿Has aprendido a esperar en Dios?

En medio de su dolor Job dijo: “Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo; Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios”.  Al final experimentó el poder salvador de Dios. ¿Estás pasando por una dificultad? es el momento para ser paciente. ¿Descansas por completo en Dios?